El derecho a la Memoria

En estas últimas semanas hemos asistido al vergonzoso espectáculo de la persecución de un juez antaño alabado por casi todos. Y digo persecución porque, misterios de la vida –nótese la ironía-, todas las acusaciones vertidas contra Baltasar Garzón han salido a la luz en el momento en el que a cierto partido le llueven las críticas por sus muy graves casos de corrupción. Pero la idea de este artículo no se centra en la figura de tan famoso juez, ya que ni dispongo de los documentos acusatorios, ni de los conocimientos necesarios para dirimir su culpabilidad o inocencia.

Más

Anuncios

Relato: “Los números cuentan”

Quince años y un sólo amigo, su gato Elmer. Un amor declarado y un amor rechazado. Cinco paradas. Diez pisos. Una azotea. Un salto. Veinte segundos más tarde un golpe seco. Un grito.

Las Historias Perdidas

Con la apertura de este blog desde el cual lanzo al mundo mis pensamientos, empecé a desarrollar un anhelo que imagino tiene mucha gente: escribir.  No voy a decir que haya escrito cientos de páginas, emborronado folios con capítulos de prometedoras novelas o que tenga cuadernos llenos de maravillosas historias escritas durante años. Nada de eso. He escrito algún cuento en mi juventud que ha desaparecido para siempre, y algo de género poético que, para fortuna de todos, invité a irse a algún lejano vertedero. Así que escribir, he escrito más bien poco, pero siempre he tenido ese impulso que ignoro de dónde me viene.

Más

La magia de lo analógico

A no ser que vivan en la cara oculta de la luna o hayan tenido el inmenso “placer” de ser uno de los damnificados con el cambio a la televisión digital, sabrán que ayer día 3 de abril se puso a la venta el ya enormemente famoso iPad, la tableta-mesías que nos va a convertir a todos en ávidos lectores y que hará que nos levantamos aún menos, si eso es posible, del sofá de casa.

Todo este circo mediático alrededor del producto de Apple (aunque parezca increíble es sólo eso, un producto electrónico de consumo) y del que yo también he participado, me ha hecho pensar en el hecho de qué es lo que ha ocurrido para que nunca hayan terminado de despegar este tipo de cosas. Yo que soy bastante antiguo, adjetivo que me parece menos agresivo que viejo, he crecido entre promesas de oficinas sin papel, conexiones permanentes y estilo de vida digital que hasta hoy no terminan de materializarse ¿por qué?

Más

A %d blogueros les gusta esto: