Escritores, tomates, actores, Rolex y leyes [Actualizado]


Me encontraba escribiendo un artículo cuando me llegó por twitter un enlace a un artículo de Fernando Savater a propósito de la recién aprobada Ley Sinde-Biden. No tenía intención de responder desde aquí porque ya hay buenos artículos rebatiendo este tipo de posturas. El problema es que a medida que lo iba leyendo el alto nivel de tópicos, demagogia y simplonerías vertidos en el artículo me han obligado a explicarle al señor Savater que en este mundo hay disparidad de opiniones.

Para empezar explicarle que según la nueva Ley Sinde-Binde, que con tanto ahínco defiende, escribir este artículo podría causarme problemas porque El País o él mismo podrían obligarme a retirar el enlace –a su artículo, más arriba- a contenido protegido por derechos de autor. Y si no lo retiro un comité creado ex profeso me podría cerrar el blog sin derecho legal a defenderme. Me sorprende que una persona como él, perseguido por sus opiniones, sea capaz de defender una ley que abre la peligrosa puerta de la censura porque convierte potencialmente a cualquier creador en censor.

Porque coincidimos en una cosa: hasta que las personas sepan ser honradas por sí mismas se hacen necesarias las leyes para poner orden en una sociedad tan compleja como la nuestra. Pero para que funcione también son preceptivas dos cosas. Una es que quién juzga sea una persona neutral y ajena al proceso y otra el derecho del acusado a un juicio justo. Y ninguna de las dos se respeta con la nueva ley.

En la línea de los tópicos de manual que sigue el señor Savater, compara Internet con una tierra de nadie donde todo está permitido y se reivindica “un paraíso no manipulado por Gobiernos, jueces ni agiotistas”. Pues que quiere que le diga, efectivamente no me gusta que me manipulen, ni en Internet ni en la vida real. Y precisamente una de las cosas que exigimos los ciudadanos es que sean los jueces los que dicten sentencia y no las comisiones ministeriales ¿o acaso ha olvidado que nuestra constitución propugna la separación de poderes?

Lo que me parece más sorprendente es la moda que se está dando entre los artistas de hacer analogías con productos físicos, hasta tal punto que empiezo a sospechar que las asociaciones de autor están distribuyendo algún manual de estilo. Si hace algo más de un mes Bardem escribía un poco acertado artículo sobre unos tomates –afortunadamente es mejor actor que escritor- ahora el señor Savater parece comparar otro artículo físico. Con el mismo poco acierto ya que la diferencia es evidente, unos son productos físicos mientras que lo otro son producto del intelecto. Y no es que las ideas valgan menos que los productos físicos –ni más, tampoco- pero tienen unas ciertas características de las que carecen los segundos y es que son imperecederas, universales* y, con las nuevas tecnologías, infinitas. Ni los tomates ni los relojes reúnen esas características.

De ahí surge el miedo del que habla el señor Savater. No es miedo a lo desconocido, ni que todo lo nuevo sea peor, es el miedo a perder el control de un mercado cautivo. Es el riesgo que corres cuando juegas a convertir cualquier cosa en producto, y es que te pueden salir competidores. Discográficas, editoriales, productoras, todas han basado su negocio en la exclusividad de su mercado, en “hacer tomates o Rolex” con forma de disco de vinilo, de cinta de video o de libro en tapa dura, era un formato físico que vendían unos pocos y que el consumidor debía aceptar. Era la ley del doble embudo. Por un lado multitud de aristas que eran filtrados por el intermediario que luego vendía a la gran mayoría de consumidores. El creador no podía vender su obra sin pasar por un intermediario y el consumidor sólo se la podía comprar al intermediario. Con la llegada de Internet el problema es que modelo de negocio está en peligro porque ya no hace falta, porque los nuevos intermediarios sólo son puentes por los que contactan los creadores con sus consumidores, los nuevos intermediarios son los Spotify, iTunes, Hulu, Bubok, Jamendo o Netflix. Ese es el miedo de los intermediarios del todo pasa por mi, y ante el miedo hay que obligar a los que gobiernan a que se hagan leyes que luchen contra ese cambio.

Para el final me he reservado el mayor de los tópicos y, me atrevería a decir, la mayor de las ramplonerías que detalla en su artículo. El uso peyorativo, más bien despectivo, con el que habla de “los “internautas”, esa autoproclamada vanguardia neoleninista que considera que Internet es su cortijo”. Solo los creadores definen a ciudadanos normales que trabajan, pagan sus facturas y sus impuestos de semejante manera, como si menospreciarlos les hiciera a ellos más valiosos. Se equivoca mucho en ese aspecto, los ciudadanos que usan Internet son eso, ciudadanos con derechos y obligaciones, para los que Internet es tan solo una herramienta de trabajo, de diversión y de comunicación. Cualquier otra definición es un insulto que le invalida a usted y a cualquier otro como interlocutor válido.

Me ha gustado, eso sí, que use la comparación de Las Vegas como ejemplo de ley y orden aplicada al desarrollo social y económico. Sobre todo porque, como es bien sabido, muchas de las mayores inversiones que se hicieron en la ciudad y que la han convertido en la capital mundial del entretenimiento han venido de capitales relacionados con la mafia. Sin duda alguna interesante la analogía que usa.

Le dejo más abajo una serie de enlaces a artículos relacionados con este tema de la Ley Sinde-Biden pero de los “del otro lado” ya que veo que los del lado de los creadores los tiene usted bien aprendidos.

[Actualizado] En la redacción de esta respuesta al señor Savater me olvidé responder a la parte que es, para mí, más insultante. Afirma este “filósofo” que los ciudadanos que atacan la Ley Sinde-Biden son “los mismos que se niegan a que las instituciones estatales tengan secretos exigen que se borren sus datos personales de Google, anonimato para mí y transparencia para el resto del universo, intercambio libre de descargas…”. Esto, permita que le diga, es confundir la velocidad con el tocino. Mi intimidad personal está defendida por la constitución española y tengo derecho a que sea protegida, y sí, exigo que los gobiernos no tengan secretos porque se trata de instituciones públicas que son elegidas por el pueblo en cuyo nombre toman decisiones. Y esas decisiones que me afectan a mí y a otros ciudadanos han de ser transparentes. Por último he de añadir que el manido recurso de comparar a ciudadanos que comparten contenidos con terroristas, pederastas o cualquier calificación similar me parece digna del peor panfleto de la peor de las actitudes reaccionarias. Infórmese mejor señor, porque gracias a la Ley Sinde-Biden ahora será más fácil perseguir a los que comparten contenidos que a los pederastas, con los que debe estar más de acuerdo ya que no he leído artículo alguno de su persona sobre este tema.

Fin de la entrada.

*Uso la palabra universal para definir que la creatividad no es propiedad de nadie. Un agricultor en Colombia o un tendero en Angola pueden escribir sobre lo mismo que el señor Savater, idear las mismas historias o llegar a las mismas conclusiones. La mal llamada Propiedad Intelectual lo único que premia es “el ser primero” a la hora de comunicar o crear algo. Y lo premia además con una longevidad muy dañina para la creatividad futura porque al ceder la exclusividad de la obra durante tanto tiempo evita que otros puedan basar su obra en lo que se ha hecho anteriormente, como han hecho los actuales creadores. De interesante lectura, casi obligatoria, es la obra de Lawrence Lessig, Cultura libre

Juan Gómez-Jurado: «La piratería no existe»

– Creo que éste ya lo ha leído, la cena del miedo (mi reunión con la ministra González Sinde)

Apoyemos a los creadores

Descargas – Confesión de un pirata

La piratería acaba con la industria discográfica. Este enlace defiende la postura de la Ley Sinde-Biden. Lo interesante radica en la fecha del artículo, datado en 1984 y que demuestra que la industria mantiene siempre el mismo discurso con la esperanza –ahora alcanzada- de que su negocio se mantenga activo artificialmente, independientemente de lo que ellos hagan o dejen de hacer y del deseo y necesidades de los consumidores.

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18 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. uno+cero
    Ene 30, 2011 @ 22:27:12

    Excelente artículo y síntesis. El problema con el señor Sabater es que, en este caso, está haciendo partido. Al PSOE le está cayendo por todas partes y están colocando a sus intelectuales a defender de forma sistemática las tesis irrisorias.

    Las Vegas tiene otra lectura adicional, aunque no tan directa como la del origen del dinero que la hizo posible. Es un espejismo en un mundo de excesos. Tantos que están agotando las aguas del río Colorado, el mismo que le permite tener esos campos verdes y esas fuentes imposibles en un desierto. El agua es un recurso escaso y me pregunto, siguiendo el símil, hasta cuándo querrán estirar un modelo de negocio de figuras artificiales basadas en el oportunismo y que sabemos desde ya que tiene los días contados. Renovarse o morir es una actitud que se nos exige como individuos productivos -al menos en el sector en el que yo trabajo-, pero que la industria no parece estar dispuesta a asimilar para sí misma agarrándose a un ascua ardiendo si es menester. Legislar para defender un modelo no es la primera vez que sucede. Lo mismo se ha intentado innumerables veces con los aranceles y, de una forma u otra, al final no termina de funcionar. Únicamente consiguen aislar al propio mercado, restándole competitividad de cara a los mercados externos.

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    • Javier Sánchez
      Ene 31, 2011 @ 20:51:10

      Desconozco las razones del señor Savater, y leída su exposición sobre la Ley Sinde-Biden y su definición de internauta, sinceramente me importan más bien poco. Si como dices es una defensa de los socialistas -cosa que me resulta extraña puesto que fue uno de los promotores de UPyD- me parece que pierde aún más credibilidad si eso es posible.

      El símil que haces con Las Vegas como muestra de un mundo o una forma de hacer las cosas que se acaba me parece fascinante. Ciertamente no lo había visto así y es verdad que representa muy bien lo que es la industria de contenidos o cultural, una enorme estructura de cristal y metal rodeada de un desierto implacable y que se resiste a morir. Sin duda representa claramente a la industria y su negación de la realidad. En todo caso los enormes dinosaurios desaparecieron para dar lugar a seres mucho más pequeños y más adaptables al medio que les rodea. Se llama evolución y siempre llega.

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      • uno+cero
        Feb 01, 2011 @ 23:18:52

        UPyD es un partido transversalista, si es que eso tiene algún sentido, que recoge de aquí y allá, y que nace en 2007 promovido por Rosa Díez (si no recuerdo mal, eurodiputada socialista) y Savater (vaya manía que tengo de colarle la “b” al apellido). De siempre he considerado al filósofo afín al movimiento socialista y me he quedado con esa idea. La pasión del momento me ha llevado a considerarlo un vocero en defensa de las vicisitudes del partido socialista y tirano español. Aunque ya se sabe, siempre pudo haber una llamada y un “por los viejos tiempos” 😉 En cualquier caso, te agradezco la aclaración 😀

        Por cierto, sí, el artículo te ha quedado estupendo y es para estar muy orgulloso. Si hasta se te menciona en uno de los comentarios hechos al artículo de Savater.

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  3. Benjamín
    Ene 31, 2011 @ 20:01:55

    Te superas dia a día. Estoy orgulloso.

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    • Javier Sánchez
      Ene 31, 2011 @ 20:52:09

      Muchas gracias, he de admitir que es un artículo del que estoy especialmente orgulloso. Espero poder seguir manteniendo alto el nivel.

      Responder

  4. Martín Remón
    Feb 01, 2011 @ 19:30:42

    ¿Y porqué hemos descubierto ahora este desapego por el derecho de autor, esta “idea” de que la creatividad no es propiedad de nadie? ¿Porque con Internet el pirateo parece tan ilimitado que estamos tentados de pensar que es un derecho? ?¿Dónde estaba este anarquismo de la propiedad intelectual antes de Internet? EN NINGUNA PARTE. Sólo se puede concluir que el movimiento anti-derecho de autor viene movido la recién descubierta posibilidad de piratear sin restricciones. Si no, ¿de qué?

    Responder

    • Javier Sánchez
      Feb 01, 2011 @ 20:12:27

      Hola Martín, primero que nada gracias por tu comentario que es bienvenido. Respondiéndote a tu pregunta creo que ese desapego, como tú le llamas, ha existido siempre. Al menos desde que tengo uso de razón y grababa cintas de música para mi o para mis amigos, compartíamos películas o fotocopiábamos libros en el colegio o la universidad. Ese anarquismo ha existido siempre. Lo que ha cambiado es la forma de hacerlo sencillamente.

      Y la culpa de que la gente considere el mal llamado “pirateo” se basan a mi entender en dos cosas: el pago indiscriminado de un canon y la falta de agilidad de la industria para adaptarse y ofrecer ofertas atractivas. Dicho esto también hay que aclarar otra cosa y es que en la legislación española está permitido compartir si no hay ánimo de lucro. Es más, toda la protección de derechos de autor está tergiversada por la industria en su propio beneficio porque la idea final de esos derechos es proteger al que los tiene de que otros copien su trabajo y obtengan un beneficio por él. Pero en ningún caso está hecha para atacar indiscriminadamente a quien hace una copia y la cede a un tercero gratuitamente.

      Las quejas de la industria vienen porque alegan -sin aportar ninguna prueba de ello- que la piratería les resta ventas. O lo que es lo mismo, alguien que se baja un disco de música es una persona que ha dejado de comprar ese disco. Aunque pueda parecer lógico no es así normalmente y puedes hacer la prueba en tu círculo de conocidos y amigos: habla con ellos sobre lo que se hayan bajado y luego pregúntales si lo hubiesen comprado de no existir la posibilidad de bajarlo gratis. Te sorprenderá saber que la gran mayoría no lo hubiese hecho.

      No justifico la piratería en ninguna de sus formas, pero esta ley abre una puerta que no se debe abrir y es la de la censura. Un gobierno -no digo éste u otro en el futuro, espero- puede usar esta ley para cerrar sitios web que no sean afines o secunden sus posturas, ya que no es necesaria la tutela judicial -pilar fundamental de cualquier estado de derecho- y además la comisión encargada del cierre está elegida por el propio gobierno. Ese es el vicio de esta ley y el porqué no se puede admitir de ninguna manera. Contrariamente a lo que afirmas no creo que exista ningún movimiento anti-derechos de autor aunque en mi caso particular creo que algunas cláusulas de ese derecho son bastante abusivas y están hechas para favorecer a los intermediarios, que son las industrias, no los creadores.

      Responder

  5. Goyo
    Feb 01, 2011 @ 23:19:03

    Lo peor de la ignorancia no es no saber las cosas sino pensar encima que lo que uno no conoce no existe y que lo que uno ve por primera vez es nuevo. Mira lo que escribía Thomas Jefferson sobre la propiedad de la creatividad, creo que un poco antes de Internet:

    “Si la naturaleza produjo algo menos susceptible de propiedad exclusiva que las demás, es poder pensar algo que llamamos idea; que un individuo consiga algo en forma exclusiva apenas se sostiene por sí mismo. Pero, en el momento en que se la divulga, forzosamente la posee todo el mundo y quien la recibe no se desprende de ella. Su característica peculiar también es que nadie posee menos, porque todos los demás la poseen íntegramente. Quien recibe una idea de mí, recibe la instrucción sin que haya disminuido la mía, de la misma forma que quien enciende una luz dentro de la mía, recibe luz sin que la mía se apague.”

    Carta de Thomas Jefferson a Isaac McPherson de 13 de agosto de 1813 (The Writings of Thomas Jefferson. Washington, Thomas Jefferson Memorial Association, 1905, vol. 13, pp. 333-335).

    Responder

    • Javier Sánchez
      Feb 01, 2011 @ 23:56:03

      Precisamente una de las características que define al ser humano es, como bien apunta Jefferson, la de generar ideas. Y para que una idea sirva de algo ya sea un escrito, un dibujo, una película o una canción ha de ser compartida o de lo contrario morirá con el autor. Pero la riqueza que encierra es que esa misma idea se le puede ocurrir a otro.

      Lo que no parece entender mucha gente es que hoy en día y gracias a las nuevas tecnologías la línea entre creadores y meros consumidores se está difuminando permitiendo enriquecernos culturalmente a todos.

      Responder

  6. Carnot
    Feb 01, 2011 @ 23:24:01

    Artículo pésimo.
    Veamos un par de perlas:
    “El creador no podía vender su obra sin pasar por un intermediario y el consumidor sólo se la podía comprar al intermediario.Con la llegada de Internet el problema es que modelo de negocio está en peligro porque ya no hace falta, porque los nuevos intermediarios sólo son puentes por los que contactan los creadores con sus consumidores, los nuevos intermediarios son los Spotify, iTunes, Hulu, Bubok, Jamendo o Netflix. ” Ahhh… y el e-mule, el ares, el torrent… Buenos intermediarios para el creador, sí, señor.
    “…ahora será más fácil perseguir a los que comparten contenidos que a los pederastas, con los que debe estar más de acuerdo ya que no he leído artículo alguno de su persona sobre este tema.” Qué podemos decir de esta fina ironía. Y luego acusa de “… alto nivel de tópicos, demagogia y simplonerías vertidos en el artículo”.
    Sí, hombre, es para estar orgulloso.

    Responder

    • Javier Sánchez
      Feb 02, 2011 @ 00:12:52

      Carnot, te agradezco el comentario. Pero ya que has perdido tu tiempo leyendo el artículo -puesto que te ha parecido pésimo- y luego dejando un comentario al menos deja tu punto de vista o deja alguna opinión.

      Te admito la segunda crítica sobre mi frase a la que acusas de tópica, demagógica y simplona. Quizás lo sea. Desgraciadamente con la Ley Sinde-Biden se da un plazo máximo de 17 días para cerrar una web, mientras que cerrar una página de enlaces de pornografía infantil exige una investigación policial y posteriormente un juicio que se puede alargar algunos años. Esa es la triste realidad. Y si te parece mal imagino que estarás de acuerdo con el señor Alejandro Sanz y los derechos de los niños africanos son equivalentes a los de los derechos de autor. Esta es otra fina ironía, pero no hace falta que te lo explique, las pillas al vuelo.

      La primera crítica no me vale. Savater lo explica mejor que tú así que te podías haber ahorrado el tiempo de escribirlo y a mi el tiempo de contestarte.

      Estoy abierto a opiniones y réplicas pero no a comentarios vacíos.

      Responder

  7. Goyo
    Feb 02, 2011 @ 23:38:34

    No. La versión original de la LSSI ya incluía la posibilidad de cierre administrativo de webs en casos relacionados con la salud pública, la protección de la infancia, el orden público y la seguridad nacional (lista de memoria). La ley sinde añade a esto la protección de la propiedad intelectual.

    Por eso nos decía la ministra con aire inocente que la administración “cerraba webs todos los días” y no pasaba nada. Sí pasa, porque la LSSI también tuvo su polémica (buen momento para recordar lo que decía Rubalcaba en 2002 con respecto a esto y comparar con lo que dice ahora), lo que no explica es qué pinta la propiedad intelectual junto a esas otras cosas.

    Responder

    • Javier Sánchez
      Feb 06, 2011 @ 23:56:43

      Me avergüenza reconocer que desconocía que la LSSI ya permitía el cierre administrativo. Aunque pueda parecer más justificado por tratarse de temas referentes a la salud pública no es menos peligroso ni más justificable. Más si contamos que desde el punto de vista legal muchas de esas webs son extranjeras y no es aplicable nuestra ley nacional.

      En este punto ¿qué diferencia ya la LSSI y la Ley Sinde-Biden de las leyes administrativas chinas de censura?

      Responder

  8. daniel
    Feb 04, 2011 @ 16:51:24

    te tienes que informar más. sugiero que hables con algún trabajador del arte, no un autor. no se está hablando de propiedad intelectual. se está hablando de pagar por un servicio. y si éste es grátis se tambalea el mercado, y así sus integrantes.

    Responder

    • Goyo
      Feb 05, 2011 @ 17:16:28

      ¿Lo qué?
      La ley sinde pretende proteger la propiedad intelectual y no dice nada acerca de pagar por servicios. No es necesario hablar con nadie para saberlo, basta con leer el texto.

      Responder

    • Javier Sánchez
      Feb 07, 2011 @ 01:00:16

      Siento no estar de acuerdo contigo. Como bien apunta Goyo la Ley Sinde-Biden no habla de modelos productivos ni de la forma de monetizar los servicios de descarga. Habla exclusivamente de acciones administrativas para el cierre de webs de enlaces a contenido protegido por derechos de autor, que aunque no es exactamente lo mismo que propiedad intelectual a efectos prácticos se consideran iguales.

      En cuanto a informarme más tienes razón. Desgraciadamente aunque tengo relación con algunos músicos, productores y artistas no conozco a nadie relacionado con trabajos artísticos, entendiendo que te refieres a gente como técnicos de sonido, cámaras, etc. En este caso me temo que no tienen mucho que hacer y me explico. Como empleados dependen de cómo evolucione la industria cultural en general y lo que veo es que esa industria no se está adaptando, no está usando las nuevas herramientas para hacer negocios sino que se enfrenta a ellas. Y se enfrenta no porque no crea que se puede hacer negocio sino porque perderían lo que más quieren: mantener un mercado cerrado y cautivo. Hasta que no acepten que ya no son necesarios y que tienen que reconvertirse irán perdiendo más y más espacio.

      Los trabajadores sufrirán lo que han sufrido otros trabajadores de otras industrias y que seguirán sufriendo siempre: el despido. Pasó con la industria minera en España en los 80, con la reconversión industrial también en los 80, con los pequeños comercios eliminados por las grandes superficies, por los herradores de caballos cuando se popularizó el coche, con los toneleros, los zapateros o los relojeros. Industrias que desaparecen porque el avance tecnológico proporciona nuevas formas de producción. A cambio aparecen nuevas industrias y nuevos trabajos que no existían antes. Y con la industria cultural pasará lo mismo. Cierto es que muchos de esos puestos no desaparecerán porque se necesitarán, por ejemplo, ingenieros de sonido para grabar discos de calidad, pero en vez de ser un CD serán pistas digitales que irán directamente a tiendas virtuales. Y en otros campos será lo mismo. Muchos decorados de películas ya se hacen por ordenador y se rueda en digital y croma para ahorrar costes. El fondo, como siempre, es adaptarse aunque a veces sea duro y difícil y es cierto que los que más sufrirán serán los trabajadores de estas industrias, no los ejecutivos o los artistas.

      Saludos.

      Responder

  9. Goyo
    Feb 08, 2011 @ 12:09:05

    Los derechos de autor son una forma de propiedad intelectual. En todo caso el texto según la última enmienda pactada (y creo que igual en las versiones anteriores) se refiere siempre a la propiedad intelectual y en ningún momento a los derechos de autor en particular. Esto es lógico ya que en realidad se trata más de defender los derechos exclusivos de productores y editores que los de los autores.

    Uno. Se introduce una nueva letra e) en el artículo 8.1 de la Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico con el siguiente tenor:
    «e) La salvaguarda de los derechos de propiedad intelectual.»

    Tres. Se introduce una Disposición adicional quinta en el texto refundido de la Ley
    de Propiedad Intelectual, aprobado por el Real Decreto legislativo 1/1996, de 12 de abril, con la siguiente redacción:
    «El Ministerio de Cultura, en el ámbito de sus competencias, velará por la salvaguarda de los derechos de propiedad intelectual frente a su vulneración por los responsables de servicios de la sociedad de información en los términos previstos en los artículos 8 y concordantes de la Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico.»

    Cuatro. Se modifica el artículo 158 del texto refundido de la Ley de Propiedad
    Intelectual, aprobado por el Real Decreto legislativo 1/1996, de 12 de abril con la
    siguiente redacción:
    «Artículo 158. Comisión de Propiedad Intelectual.
    1. Se crea en el Ministerio de Cultura la Comisión de Propiedad Intelectual, como
    órgano colegiado de ámbito nacional, para el ejercicio las funciones de mediación y arbitraje, y de salvaguarda de los derechos de propiedad intelectual que le atribuye la presente ley.
    …»

    Y así hasta que uno se canse.

    Responder

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